ENFOQUE ERGONÓMICO DE STOKKE
En Stokke el respeto de la morfología corporal característica del ser humano y estimular su amplia movilidad son premisas a cumplir al desarrollar un asiento. El tipo de posturas que se adopten en el mismo será siempre consecuencia de la interacción de estas premisas y la tarea a desarrollar.
MORFOLOGÍA CORPORAL Y “POSTURA SENTADA”
Uno de los rasgos diferenciales más destacados de la especie humana es la morfología de su espina vertebral. Que a diferencia de las demás especies animales nosotros podemos llamar “columna” ya que como tal trabaja, en su función de soporte vertical del peso del cuerpo y de eje de sus movimientos. Es un complejo sistema articular que nos confiere equilibrio y movimiento, compuesto de varias curvaturas de las que hay que destacar la lordósis lumbar.
La lordósis lumbar es una característica específica de la especie humana que nos diferencia del resto de los animales. Gracias a la misma podemos caminar sobre las extremidades inferiores, y hemos liberado nuestras extremidades superiores para manufacturar los elementos del hábitat humano.
Partiendo de la base de estudios biomecánicos sabemos que la posición activa con mejor reparto de la presión intradiscal es la postura de pie. Postura en la que todos los segmentos corporales están bien alineados respecto al centro de gravedad y en la que el esfuerzo muscular es bajo y dinámico, no hay músculos en tensión estática.

De los 2’5 millones de años que la especie humana lleva en el planeta. La silla, tal y como la conocemos hoy en día, tan sólo aparece hace 4 mil años como trono para el Faraón, y su uso no se generaliza en entornos laborales y domésticos hasta los últimos 100 años. Suficientes para comprobar que el uso cotidiano y repetitivo de esta postura sentada es causante de serios problemas para la salud de nuestra espalda. Habiéndose convertido los problemas derivados del sedentarismo en uno de los rasgos característicos de nuestra sociedad industrial contemporánea.
Investigando los problemas derivados del uso frecuente de la postura sentada clásica. El Dr. Mengshoel comprobó que al sentarnos en una silla convencional y formarse un ángulo de 90º entre tronco y muslos, la lordósis lumbar tiende a anularse llegando a provocarse una contralordósis lumbar cuando nos apoyamos sobre la mesa. Esto es debido a que el recorrido de la articulación entre fémur y pelvis, para alcanzar los 90º mencionados, se complementa con la lordósis lumbar, eliminándola al desequilibrarse la columna desde su base al bascular la pelvis hacia atrás. La postura resultante sostenida repetitivamente a lo largo del día será la causante de tensiones osteomusculares, sobrecarga de los discos intervertebrales lumbares y compresión de los órganos internos.
El Dr. Mengshoel y el diseñador Peter Opsvik concluyeron que esta situación de desequilibrio de la columna vertebral se evitaría con una postura sentada con ángulo abierto entre tronco y muslos; favoreciendo que podamos situar la columna vertebral, desde su base, en una posición de equilibrio similar a la que adoptaríamos en pie; evitándose tensiones estructurales derivadas de un mal posicionamiento de la columna.
Por ello, para conseguir esta postura en ángulo abierto, las sillas de Stokke facilitan posiciones inclinadas de sus asientos sea aplicando el Concepto Balans, el Concepto Pendulum o el Concepto Move.
EL MOVIMIENTO
Una vez resuelto el aspecto estructural con el Concepto Balans® quedaba por resolver el aspecto dinámico de la postura sentada. Dado que cualquier postura estática sostenida por largos períodos de tiempo siempre es causa de tensiones musculares y que la ausencia de movimiento dificulta la nutrición de los discos intervertebrales. Nuestro cuerpo no está concebido para estar sentado hora tras hora, día tras día, sino para el movimiento; para la vida activa en la naturaleza.
Por lo tanto Peter Opsvik investigó en el desarrollo de un sistema de cambio de postura en la silla que respondiera a las siguientes premisas:
Favorecer el dinamismo muscular.
Ofrecer un repertorio de posturas acorde con cada actividad.
Sencillez de uso para potenciar la decisión corporal del cambio de postura.
Adaptabilidad constante al movimiento del cuerpo.
El sistema elegido fue la rueda; introducir la persona sentada en el interior de una rueda, de tal forma que los movimientos de su cuerpo dirijan el cambio de la silla de posiciones activas, ante una mesa, a posiciones de descanso sobre el respaldo. Con total ausencia de mecanismos manuales de regulación, un mecanismo manual va a precisar de una decisión mental, y respetando el equilibrio estructural conseguido con el Concepto Balans®.
Esta es la función de las bases curvas de los asientos de Stokke. Permiten la adaptación constante del asiento a cualquier movimiento del cuerpo, estabilizándose allí donde lo marque el propio equilibrio del cuerpo. La aplicación de este sistema de la rueda en los productos diseñados por Peter Opsvik para Stokke va, por ejemplo, desde la silla Variable, pasando por el modelo Thatsit, hasta el descanso del modelo Grávity.
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